Llegando de Johanesburgo a Sao Paulo, para en menos de dos horas emprender el vuelo de vuelta, como lo iba a hacer yo, pero en la competencia, en un 767 de TAM (LATAM).
Todavía en 2018 sigue conservándose la librea especial conmemrativa de los Juegos Olímpicos que se puso en este A340 en 2012. Ese mismo día me volví a encontrar a este Airbus en el aeropuerto de Ciudad del Cabo.